Guía técnica de elección

Tipos de medias de compresión: mmHg, clases, tallas y longitudes

No existe una única clasificación universal de las medias de compresión. Para elegir bien hay que separar presión en mmHg, estándar de compresión, longitud, talla, puntera y tipo de tejido. El error más frecuente es comprar por una etiqueta como “Clase 2”, “fuerte” o “20–30 mmHg” sin comprobar qué estándar usa el producto y si el ajuste corresponde a la pierna.

Fran Jiménez
Estudiante de Fisioterapia (E.U. Osuna)
Respuesta rápida

¿Qué tipo de media de compresión elegir?

Empieza por el motivo de uso y después lee los mmHg y el estándar. Una “Clase 2” británica no ejerce el mismo rango que una “Clase 2” RAL. Después elige longitud y talla según la anatomía y la tabla del fabricante. La puntera abierta, la cremallera o el tejido son características de formato: no sustituyen la elección correcta de presión.

Si buscas una comparativa de modelos concretos, ve a nuestra guía de medias de compresión recomendadas. Si tienes enfermedad arterial, alteraciones de sensibilidad, insuficiencia cardiaca avanzada, lesiones cutáneas importantes o no sabes por qué se te hincha una pierna, revisa primero cuándo no usar medias de compresión sin valoración.

01

mmHg antes que “clase”

La presión cuantifica la compresión. La palabra “Clase 1” o “Clase 2” solo tiene sentido si sabes qué estándar se está aplicando.

02

La talla no es el número de calzado

En medias médicas importan especialmente los perímetros de tobillo y pantorrilla, además de la longitud cuando corresponda.

03

Más presión no siempre es mejor

Subir de compresión sin una indicación clara puede empeorar tolerancia y aumentar el riesgo si existe un problema arterial o de sensibilidad.

Índice de la guía
  1. La regla principal: mmHg y estándar
  2. British vs RAL: por qué “Clase 2” es ambiguo
  3. Compresión ligera, moderada y fuerte
  4. Qué significa compresión graduada
  5. Rodilla, muslo o panty
  6. Puntera abierta o cerrada
  7. Tejido circular o plano
  8. Medias con cremallera y otros formatos
  9. Cómo medir la talla
  10. Por qué no basta la talla de zapato
  11. Ejemplos reales de 14–17, 18–22 y 20–30 mmHg
  12. Cuándo consultar antes de subir presión
  13. Preguntas frecuentes

La regla más importante: mira los mmHg y el estándar

Cuando una media ejerce compresión, el dato que mejor permite entender su intensidad es la presión expresada en milímetros de mercurio (mmHg). En las medias de compresión graduada, esa presión se declara habitualmente en el tobillo y va disminuyendo al ascender por la pierna.

El problema aparece cuando se compra mirando solo expresiones como “compresión ligera”, “media”, “fuerte”, “Clase 1” o “Clase 2”. Estas etiquetas no son universales. Dos productos pueden llamarse “Clase 2” y pertenecer a rangos de presión distintos si han sido fabricados o clasificados bajo normas diferentes.

Un ejemplo que evita muchas compras equivocadas

En el estándar británico, una Clase 2 se sitúa en 18–24 mmHg. En el sistema RAL, una Clase 2 se sitúa en 23–32 mmHg. Por eso “quiero unas de Clase 2” no es una instrucción suficientemente precisa si no sabemos el estándar.

Esto también explica por qué un producto de marketplace que declara “20–30 mmHg” no debe equipararse automáticamente a una “media médica Clase 2”. Primero hay que saber cómo se ha medido esa presión, bajo qué norma se fabrica la prenda y qué control de calidad respalda la declaración.

British vs RAL: la misma clase puede significar otra presión

Las tablas actuales del NHS británico muestran con claridad que British Standard y RAL no utilizan los mismos intervalos. Para un lector que quiere comprar con criterio, esta diferencia es más útil que memorizar una lista genérica de “suave, normal y fuerte”.

Clase British Standard RAL Qué debes recordar
Clase 1 14–17 mmHg 18–21 mmHg Incluso la Clase 1 cambia de intensidad según el estándar.
Clase 2 18–24 mmHg 23–32 mmHg Es el ejemplo más claro de por qué “Clase 2” sola es ambigua.
Clase 3 25–35 mmHg 34–46 mmHg La diferencia aumenta en los niveles altos.

La consecuencia práctica es sencilla: lee siempre el rango en mmHg y busca el estándar o la ficha técnica. Si el producto solo dice “fuerte” o “Clase 2” sin aportar un rango verificable, tienes menos información para saber qué estás comprando.

Las guías de la European Society for Vascular Surgery (ESVS) ayudan a poner estos números en contexto clínico: para enfermedad venosa crónica sintomática recomiendan medias elásticas que ejerzan al menos 15 mmHg en el tobillo; para edema venoso C3 utilizan 20–40 mmHg. Son recomendaciones clínicas, no una tabla para autodiagnosticarse ni para asumir que una presión mayor sea apropiada para cualquier hinchazón.

Compresión ligera, moderada y fuerte: útiles como orientación, no como receta

En comercios y farmacias es frecuente encontrar la compresión dividida en “ligera”, “media/moderada”, “fuerte” o “muy fuerte”. Estas palabras ayudan a orientarse, pero no deberían ser el criterio principal de compra porque los límites cambian entre estándares y fabricantes.

1

Presiones más bajas

Suelen ser más fáciles de poner y tolerar. Pueden aparecer en productos de viaje, soporte o compresión ligera. Que una media sea cómoda no demuestra que sea suficiente para una indicación clínica concreta.

2

Presiones intermedias

Se solapan con rangos utilizados en enfermedad venosa sintomática. Aquí ya es especialmente importante saber el estándar, la talla y el motivo de uso.

3

Presiones altas

Exigen más cuidado en la selección y el ajuste. Si la indicación es médica, si existe edema importante o si hay dudas sobre circulación arterial, no deberían elegirse simplemente “porque aprietan más”.

En otras palabras: “ligera”, “moderada” y “fuerte” describen intensidad, pero no sustituyen mmHg + estándar + indicación. Si el motivo es una enfermedad venosa concreta, por ejemplo varices sintomáticas, es mejor pasar a nuestra guía específica sobre medias de compresión para varices que intentar decidir solo por una tabla genérica.

¿Qué significa que la compresión sea graduada?

Una media de compresión graduada no debería apretar igual en toda la pierna. El diseño busca aplicar más presión en la zona distal —habitualmente el tobillo— y reducirla progresivamente hacia arriba. Esa distribución es parte esencial del concepto de compresión médica graduada.

Esquema de compresión graduada La presión es mayor cerca del tobillo y disminuye al ascender por la pierna. Mayor presión cerca del tobillo Menor presión al ascender

Por eso un calcetín simplemente “apretado” no es automáticamente una media terapéutica. También es la razón por la que una talla incorrecta puede alterar la presión real: si el tejido se estira más o menos de lo previsto, el comportamiento de la prenda cambia.

Medias hasta la rodilla, hasta el muslo o tipo panty

La longitud es otra clasificación distinta de la presión. Una media hasta el muslo no es necesariamente “más fuerte” que una hasta la rodilla: ambas pueden fabricarse con diferentes rangos de mmHg.

Hasta rodilla

Más sencilla de colocar y mantener

Es un formato muy habitual. Para muchas personas resulta más cómodo y genera menos problemas de deslizamiento que una media larga. Tiene sentido cuando la indicación y la distribución de síntomas no requieren una cobertura proximal.

Hasta muslo

Más cobertura, mayor exigencia de ajuste

Puede utilizarse cuando se necesita cubrir por encima de la rodilla. La banda superior, el contorno del muslo y la longitud pasan a ser especialmente importantes para evitar enrollamientos o presión focal.

Panty

Cobertura proximal completa

Añade una sección de cintura y pelvis. Puede ser útil en indicaciones determinadas, pero suele ser más caluroso y más laborioso de poner. La elección no debería basarse solo en “cuanto más cubra, mejor”.

Las páginas comerciales suelen presentar estas tres longitudes como una jerarquía simple. Es más correcto entenderlas como formatos anatómicos. Si la extensión de la enfermedad, un postoperatorio o una prescripción concreta exige una longitud determinada, esa indicación prevalece sobre la comodidad personal.

Puntera abierta o cerrada: cambia la comodidad, no la “potencia” de la media

La puntera es una decisión de diseño. Abierta deja los dedos descubiertos; cerrada los cubre. No existe una regla universal según la cual una opción comprima mejor que la otra.

  • Puntera abierta: facilita observar los dedos, puede ser más cómoda con determinadas deformidades o sensibilidades del antepié y permite algunos tipos de calzado. También puede ayudar durante la colocación con ciertos accesorios.
  • Puntera cerrada: se parece más a un calcetín convencional, protege los dedos y puede resultar más práctica en invierno o con calzado cerrado.

La decisión debe girar alrededor de comodidad, anatomía, inspección del pie y calzado. Si hay una indicación clínica específica, sigue la recomendación del profesional y la ficha del fabricante.

Tejido circular vs tejido plano

Otra distinción importante —aunque más especializada— es la forma en la que se fabrica la prenda.

El tejido circular suele producir prendas sin costura longitudinal, elásticas y disponibles en tallas estándar. Es el formato más habitual en medias listas para usar cuando la forma de la pierna encaja bien en las tablas del fabricante.

El tejido plano suele ser más rígido, presenta una costura y permite mayor personalización de la forma. Los formularios clínicos lo reservan con frecuencia para extremidades con forma irregular, pliegues cutáneos profundos, edema crónico complejo o linfedema, donde puede ser necesario un ajuste a medida. Ese terreno pertenece a una valoración más especializada y no conviene convertirlo en una elección de marketplace.

DEN no es lo mismo que mmHg

El denier (DEN) describe una característica del hilo/tejido; no expresa la presión terapéutica en el tobillo. Una media de “140 DEN” no puede traducirse automáticamente a “20–30 mmHg”. Para comparar compresión, busca el rango de presión declarado y su estándar.

Medias de compresión con cremallera y otros formatos especiales

La cremallera puede facilitar ponerse o quitarse algunas prendas, pero no es una clase de compresión. Es una característica de acceso. Existen también cierres, bandas de silicona, prendas a medida y configuraciones especiales.

En una media con cremallera hay que prestar atención a que el cierre no genere pliegues, roce o puntos de presión. Si la razón para buscar cremallera es que una media convencional resulta extremadamente difícil de colocar, puede ser útil revisar primero si la talla, el rango de compresión o el tipo de prenda son los adecuados. Para algunas personas también existen ayudas de colocación.

Cómo medir la talla de unas medias de compresión

La eficacia y la seguridad dependen del ajuste. Las guías y formularios clínicos insisten en realizar medidas precisas y en repetirlas cuando cambia el edema. La tabla exacta depende del fabricante, pero los puntos más habituales son:

A
Tobillo

Mide el perímetro en la zona más estrecha por encima de los maléolos.

B
Pantorrilla

Mide el perímetro en la zona de mayor volumen.

C
Longitud

Según el formato, mide hasta el punto indicado por el fabricante: debajo de la rodilla, muslo o cintura.

D
Muslo

Si la prenda es larga, la circunferencia proximal puede ser necesaria para elegir talla.

Cuando hay tendencia a hincharse, es habitual medir a primera hora de la mañana o después de un periodo suficiente con la pierna elevada, porque el volumen puede aumentar a lo largo del día. Si se van a usar medias en ambas piernas, es razonable medir las dos: no siempre tienen exactamente las mismas dimensiones.

No existe una regla universal de “si estás entre dos tallas, compra siempre la grande”. Algunos fabricantes dan instrucciones específicas para esos casos. La decisión correcta es seguir la tabla de esa marca y ese modelo.

Por qué no vale comprar solo por talla de zapato

En calcetines convencionales, el número de calzado suele bastar porque el objetivo es cubrir el pie. En una media de compresión el objetivo incluye ejercer una presión determinada sobre una geometría de pierna concreta. Dos personas con el mismo 42 de pie pueden tener tobillos y pantorrillas muy diferentes.

Por eso, cuando un producto de marketplace ofrece una única talla basada exclusivamente en “M = 39–42” y promete una presión médica específica, conviene revisar qué información aporta sobre el ajuste. Cuanto más relevante sea la indicación clínica, menos sentido tiene confiar únicamente en el número del calzado.

Tres ejemplos reales: 14–17, 18–22 y 20–30 mmHg

Estos ejemplos sirven para aprender a leer una ficha, no para recomendar una presión concreta a una persona.

14–17 mmHg

Dr. Scholl’s Flight

El fabricante documenta 14–17 mmHg y formato por debajo de la rodilla. Es un ejemplo de producto pensado específicamente para viaje. Si tu objetivo son vuelos largos, la presión debe interpretarse dentro de ese contexto y no trasladarse automáticamente a varices, edema crónico u otras indicaciones.

Ver la guía de medias para viajar en avión
18–22 mmHg

Relaxsan Basic 850

La ficha oficial documenta 18–22 mmHg en el tobillo y formato hasta la rodilla. Es un buen ejemplo de por qué conviene leer la cifra exacta: su rango no coincide exactamente con “British Clase 2” ni con “RAL Clase 1”, aunque se solape parcialmente con ambos sistemas.

Comparar este y otros modelos
20–30 mmHg*

Effeet 2 pares

El producto comercial declara 20–30 mmHg. Recuviro lo trata como claim de producto, no como demostración de que sea equivalente a una media médica certificada bajo British o RAL. Es precisamente el tipo de ficha en la que hay que separar lo que declara el vendedor de lo que está respaldado por un estándar verificable.

* Rango declarado comercialmente; no se utiliza como certificación médica propia.
Siguiente paso

¿Ya entiendes los mmHg y quieres comparar modelos?

La guía principal separa opciones por perfil, presión documentada, tallaje y limitaciones sin convertir la etiqueta comercial en una indicación clínica.

Comparar medias de compresión

Cuándo consultar antes de subir la presión

La compresión bien seleccionada suele ser segura, pero una tabla de mmHg no debería convertirse en una autoprescripción. El consenso internacional sobre compresión advierte especialmente sobre la perfusión arterial, la sensibilidad, la insuficiencia cardiaca avanzada, la piel y el ajuste.

No elijas una presión más alta por tu cuenta si…

  • tienes diagnóstico o sospecha de enfermedad arterial periférica;
  • los pulsos del pie son muy débiles o existe frialdad/cambio de color no explicado;
  • presentas neuropatía o pérdida importante de sensibilidad;
  • tienes insuficiencia cardiaca avanzada o descompensada;
  • hay heridas, dermatitis importante, infección o piel muy vulnerable;
  • la hinchazón es nueva, unilateral o de causa desconocida;
  • una media provoca dolor nuevo, entumecimiento, dedos fríos, coloración anormal, ampollas o marcas profundas persistentes.

En estos casos, consulta la guía completa de contraindicaciones y señales de alarma de las medias de compresión.

Para situaciones específicas, el contexto cambia la elección. En embarazo hay que considerar la causa de la hinchazón y los factores de riesgo; en viajes en avión importa la duración y el perfil de riesgo; y en varices hay que distinguir alivio sintomático de tratamiento del reflujo venoso.

Preguntas frecuentes sobre tipos de medias de compresión

¿Cuántos tipos de media de compresión hay?
Las medias de compresión se clasifican de varias formas Cuatro ejes de clasificación: presión, longitud, puntera y tejido. TIPOS no un solo número Presión mmHg + estándar Longitud rodilla · muslo · panty Puntera abierta · cerrada Tejido / ajuste circular · plano · a medida

No hay un número único de tipos. Se pueden clasificar por presión, por estándar, por longitud, por puntera, por tejido y por sistema de ajuste. Por longitud, las tres familias más habituales son hasta la rodilla, hasta el muslo y panty; por puntera, abierta o cerrada; y por presión existen diferentes clases que cambian según el estándar. Por eso una respuesta del tipo “hay tres tipos” es demasiado simplista.

¿Cómo saber qué tipo de medias de compresión usar?
Secuencia para elegir una media de compresión Primero contexto, después presión y estándar, longitud, talla y seguridad. 1. Motivo síntomas · viaje indicación clínica 2. Presión mmHg + estándar 3. Formato longitud + puntera 4. Talla tobillo pantorrilla 5. seguridad red flags

Sigue este orden: 1) motivo de uso, 2) presión en mmHg y estándar, 3) longitud y puntera, 4) talla por medidas de pierna, 5) comprobación de seguridad. Si hay una indicación médica, la presión y la longitud deben ajustarse a esa indicación. Si solo quieres elegir entre productos generales, usa la comparativa principal después de entender estos parámetros.

¿Qué diferencia hay entre las medias de compresión 15/20 y 20/30?
Comparación visual entre 15–20 y 20–30 mmHg El rango 20–30 ejerce más presión que 15–20, pero ninguno se debe traducir automáticamente a una clase British o RAL. 15–20 mmHg 20–30 mmHg 20–30 = mayor presión · no equivale automáticamente a “Clase 2”

La diferencia básica es que 20–30 mmHg ejerce una presión mayor que 15–20 mmHg. Pero esos dos intervalos no corresponden de forma exacta a las clases British o RAL. Por ejemplo, 20–30 atraviesa parte de la Clase 2 y Clase 3 británicas y se solapa con más de una clase del sistema RAL. Por eso no es correcto decir de forma universal “15–20 = Clase 1 y 20–30 = Clase 2” sin especificar el estándar.

¿Qué tipo de medias de compresión se recomiendan?
Qué determina la recomendación de una media La recomendación depende del contexto, presión, ajuste y seguridad, no de una media universal. MEDIA adecuada Motivo de uso mmHg + estándar Talla y anatomía Seguridad

No hay un tipo recomendado para todo el mundo. Para enfermedad venosa crónica sintomática, ESVS recomienda compresión elástica de al menos 15 mmHg en el tobillo; para edema venoso C3 utiliza 20–40 mmHg. Pero esos valores pertenecen a contextos clínicos concretos. La recomendación final también depende de la circulación arterial, la talla, la longitud necesaria y la tolerancia.

¿Qué significa 20–30 mmHg en unas medias?

Significa que el producto declara un rango de presión de aproximadamente 20 a 30 milímetros de mercurio en la zona de referencia, normalmente el tobillo. No indica por sí solo qué estándar utiliza, ni demuestra que sea una prenda médica certificada. Revisa la documentación técnica.

¿Es mejor una media de compresión que apriete más?

No. La mejor presión es la adecuada para el objetivo, la anatomía y el perfil de seguridad. Más presión puede hacer la prenda más difícil de poner y tolerar y, en determinadas situaciones vasculares o neurológicas, puede ser inapropiada.

¿Cómo saber mi talla de media de compresión?

Consulta la tabla del fabricante y mide, como mínimo cuando se solicite, el perímetro del tobillo y de la pantorrilla. Las medias largas requieren además medidas de longitud y/o muslo. Si hay edema, mide preferentemente cuando la pierna esté menos hinchada. No uses solo el número de calzado salvo que el fabricante haya diseñado expresamente el tallaje de esa forma.

¿Es mejor hasta la rodilla o hasta el muslo?

No existe una longitud superior para todas las personas. La elección depende de la zona que se necesita cubrir, la indicación y el ajuste. Hasta la rodilla suele ser más fácil de poner y tolerar; hasta el muslo aporta cobertura proximal cuando está indicada, pero exige un ajuste correcto en la zona superior.

¿Puntera abierta o cerrada?

La puntera abierta facilita inspeccionar los dedos y puede mejorar comodidad en algunos pies; la cerrada protege más y se parece a un calcetín convencional. No hay evidencia para afirmar que una sea universalmente más eficaz que la otra cuando presión, talla y ajuste son equivalentes.

Fuentes científicas y técnicas
  1. De Maeseneer MGR, et al. European Society for Vascular Surgery (ESVS) 2022 Clinical Practice Guidelines on the Management of Chronic Venous Disease of the Lower Limbs. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2022;63:184-267.
  2. Rabe E, Partsch H, Morrison N, et al. Risks and contraindications of medical compression treatment: a critical reappraisal. An international consensus statement. Phlebology. 2020;35(7):447-460. doi:10.1177/0268355520909066.
  3. NHS North West London Integrated Care Board. Compression Hosiery Formulary. Versión abril de 2026. Comparación de British Standard y RAL.
  4. NHS Scotland / Right Decisions. Compression hosiery: selección, tallaje, tejido circular/plano y opciones de prenda.
  5. NICE NG89. Venous thromboembolism in over 16s: anti-embolism stockings. Referencia de seguridad y ajuste; contexto hospitalario diferente de la compresión médica ambulatoria.
  6. RelaxSan. Basic Line. Especificación oficial del modelo 850: hasta rodilla, 18–22 mmHg, 140 den, 75% poliamida / 25% elastano.
  7. Dr. Scholl’s. Flight Socks. Especificación oficial: 14–17 mmHg y formato por debajo de la rodilla.
Fran Jiménez
Estudiante de Fisioterapia (E.U. Osuna)

Contenido elaborado con revisión de guías clínicas, consensos de seguridad, formularios sanitarios y documentación técnica de producto. Las especificaciones comerciales se presentan separadas de la evidencia clínica.

Información sanitaria: este artículo es educativo y no sustituye una valoración médica o vascular. Los mmHg y las clases de compresión no deben utilizarse para autodiagnosticar la causa de dolor o hinchazón.

Transparencia: Recuviro puede obtener una comisión en algunas páginas de producto enlazadas. En esta guía técnica priorizamos la interpretación correcta de presión, talla y seguridad antes de cualquier decisión de compra.

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